Montevideo y el interior del país están llenos de casas antiguas hermosas, con techos altos y puertas macizas. Pero la gran mayoría comparte un problema silencioso y muy costoso: la humedad de cimientos (también conocida como humedad ascendente por capilaridad).
¿Por qué ocurre la humedad por cimientos?
Hace 60 o 100 años, las barreras impermeables (capas aisladoras) en los cimientos no existían o se hacían con materiales como alquitrán que ya cumplieron su vida útil. El agua del subsuelo asciende por los poros de los muros de ladrillo, trayendo consigo sales minerales.
Señales de alerta de humedades de cimientos
- Salitre o polvillo blanco: Las sales se cristalizan en el revoque rompiendo la pintura.
- Zócalos podridos o despegados: La base de la pared está siempre húmeda.
- Olor a humedad constante: Aunque esté ventilado, el ambiente huele a encierro, lo cual es perjudicial para la salud.
El maquillaje inmobiliario: ¡Cuidado!
Es muy común que, antes de vender, se rasquetee y pinte la pared inferior. A simple vista se ve perfecta, pero a los 3 meses de mudarte, la humedad brotará de nuevo. Solucionar esto definitivamente implica inyecciones químicas de siliconas o cortes de pared (recalce), lo cual cuesta miles de dólares.
No compres problemas húmedos
Nuestros arquitectos utilizan escáneres de humedad no destructivos (higrómetros de contacto) que revelan el agua dentro del muro, incluso si está recién pintado. Evita sorpresas. Revisa nuestros planes o solicita una inspección profesional con Evaluaprop.