La rehabilitación de casas estándar y casonas de principios del siglo XX en Ciudad Vieja, Centro, Cordón y Barrio Sur es una de las tendencias más atractivas del mercado montevideano. Inversores y jóvenes profesionales buscan espacios con techos de 4 metros de altura, pisos de pinotea y balcones señoriales.
Sin embargo, en Evaluaprop advertimos que muchos de estos "reciclajes" son meras intervenciones cosméticas superficiales (lavados de cara) ejecutadas rápidamente para la venta, donde se colocó yeso y pintura sobre patologías estructurales graves no resueltas.
1. El Estado de los Techos de Bovedilla con Perfiles de Hierro
El sistema tradicional de entrepisos de 1880 a 1930 combinaba perfiles de hierro doble T (IPN) con arcos de ladrillo cerámico (bovedillas). Cuando la cubierta superior sufre filtraciones prolongadas, los perfiles de hierro se oxidan y pierden sección resistente.
La presión expansiva del óxido descalza las bovedillas de ladrillo, generando riesgo inminente de desprendimiento o colapso del cielorraso. En muchos reciclajes, este peligro se oculta colocando un cielorraso suspendido de yeso para tapar el problema a la vista.
2. Muros de 30 a 60 cm sin Capa Aisladora Hidrófuga
Las construcciones históricas se cimentaban directamente con piedras asentadas en barro o cal, sin ninguna barrera hidrófuga contra la humedad de cimientos. Forrar estas paredes con placas de yeso sin ventilación crea cámaras húmedas donde proliferan hongos microscópicos y termitas que atacan los pisos de madera contiguos.
3. Normativas de Protección Patrimonial de la Intendencia
Muchos inmuebles en Ciudad Vieja y Prado cuentan con Grados de Protección Patrimonial (Grados 2, 3 o 4) que restringen severamente la modificación de fachadas, alturas, materiales y demolición de tabiques interiores, requiriendo autorización previa de la Comisión de Patrimonio.